A todo paciente con reflujo gastroesofágico diagnosticado se le indica la realización de Manometría y pHmetría como estudios habituales de control, tanto previo como posterior a la realización de tratamiento quirúrgico o no quirúrgico. Estos exámenes determinan medición de la presión intraesofágica, el estómago y la unión entre ambos órganos, llamado esfínter esofágico inferior, y el grado y la cantidad de ácido que sube del estómago al esófago durante un período de 24 o hasta 48 horas, respectivamente.